Mas que Vinos
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Pairing8 min

The art of pairing: why one wine can save or ruin a dinner

Acidity, tannins, sweetness, fattiness. Four words a sommelier never forgets. Explained without jargon.

Articles are written in Spanish — the language of the kitchen.

Mesa servida en Mas que Vinos

Un buen maridaje no es magia. Es matemática del paladar. Cuatro variables, cuatro decisiones. Cuando lo entiendes, dejas de pedir vino al azar y empiezas a construir comidas.

Variable 1: acidez

La acidez del vino refresca. Por eso un blanco frío va bien con fritura (limpia la grasa), por eso un cava con ostras es un clásico (la salinidad sube), por eso un albariño con pulpo a la brasa funciona (corta el mojo picón).

Variable 2: taninos

Los taninos son la astringencia del vino tinto, esa sensación seca en las encías. Necesitan proteína animal y grasa para amansarse. Por eso un chuletón con un Ribera del Duero potente es perfecto: la grasa de la carne suaviza el tanino y el tanino limpia la grasa. Funciona en los dos sentidos.

Variable 3: dulzor

El dulzor del vino siempre tiene que ser mayor o igual al dulzor del plato. Si el postre es más dulce que el vino, el vino sabe a agua. Por eso los PX viejos van con postres de chocolate y los moscateles con tartas de fruta.

Variable 4: untuosidad

La grasa de un plato pide un vino que la limpie o un vino que la abrace. Limpiar = acidez o tanino. Abrazar = un vino igualmente untuoso (crianza con madera, fermentado en barrica). Una alcachofa con foie pide algo que limpie. Un cocido casero pide algo que abrace.

La regla de oro

"El vino o suma o resta. No existe el “es igual”."

Sumiller de Mas que Vinos

Si pides al azar, tienes una probabilidad de 1 entre 3 de que sume, restre o sea indiferente. Si preguntas al sumiller, esa probabilidad es del 95%. Esa es toda la magia.

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